11/3/07

¿Qué hay dentro de un libro? XXXIV

Sócrates:

(...)Por todas partes vengo sin hacer otra cosa que persuadiros a los más jóvenes y a los más viejos de que antes y con más empeño que de vuestros cuerpos os preocupeis de vuestras almas, de modo que estas sean lo mejor posibles, y vengo proclamando que la virtud no deriva de la fortuna, sino que al contrario, de la virtud deriva la fortuna y todos los demás bienes humanos, tanto privados como públicos(...)

Platón "Apología de Sócrates"

4 comentarios:

logosjuris dijo...

Coincido.

M.

Indigo dijo...

Ay diosmío! si atendiéramos a nuestra alma como ya Sócrates sabía que teníamos que hacerlo...
Os abrazo.

umla2001 dijo...

Pues me voy a permitir el lujo de discrepar. Cultivar la virtud no hace a nadie más afortunado, sino, simplemente, más virtuoso. El bien que el virtuoso ofrece al mundo y a la humanidad, no le resgresa por el mismo cauce, sólo lo hace de modo simbólico, con esa sensación de paz y bienestar, con uno mismo y la propia conciencia, que dejan la honestidad y las buenas acciones.

Pero vamos, que a más virtuoso, más papeletas para que se intenten aprovechar de uno. Así que... discrepo.

Saludos.

Proyectodefilosofo dijo...

Umla, has dado en el clavo del talón de Aquiles socrático, Sócrates afirma que los virtuosos moralmente, esto es, los buenos, necesariamente son felices, tanto en la vida privada como pública, mientras que los injustos son infelices, pueden parecer felices, pero es solo un engaño de felicidad.
Por afirmar esto a Sócrates se le acusa de ingenuo, muchísimas veces, intentar ser bueno no nos trae más que dolor e infelicidad. Yo generalmente me afiliaba a aquellos que en vez de ingenuidad veían en en sócrate una fe tremenda en el ser humano, en su tendencia natural al bien, aunque he de confesar que ultimamente ya no lo tengo tan claro.

Saludos.