25/3/07

Manías, manías...

Desde el blog de Dama Blanca nos llega un meme que me dispongo a responder a continuación, dicho meme nos fue encomendado hace "poco tiempo" (cof,cof,cof...)

El meme consiste en relatar cinco manías, no acabo de comprender la finalidad, aparte, claro está, de airear todos aquellos detalles estrámbóticos de nuestra conducta que nos hacen dudar tanto a nosotros como a nuestros allegados del correcto funcionamiento de nuestras facultades mentales, y como eso me encanta pues me he decidido a contestarlo:

Cuando voy a tomar café me tengo que servir primero el azucar y después el café, si no es de esta forma me resulta literalmente imposible beberlo, me he convencido a mí mismo con el paso del tiempo de que no puedo tomarmelo de esa forma, y nada, que no hay manera.
La verdad es que soy mala compañía en una cafetería, pero no solo ahí, por ejemplo, en mi casa las puertas tienen que estar cerradas. Todas. Siempre.
La siguiente no sabría si catalogarla de manía o no, pero tengo cierta aprehensión a las cigüeñas, de hecho, en un acto de valentía personal inquebrantable(o así)
ya di cuenta de esta manía en los primeros tiempos de este blog.
Cada vez que alguien habla de Valencia yo pienso en Sevilla. No sé. Cosas.
Cuando una situación es especialmente complicada o difícil me entra la risa tonta, pienso en lo ridículo que es verme en una situación tan complicada y me da la risa.
En clase cuando tengo tres boligrafos tienen que estar de derecha a izquierda en este orden: Negro, Rojo y Azul. Los tres alineados y en ese orden.

Quedan pues aquí mis seis manías, no se hasta que punto pueden conisderarse manías, de hecho, dudo del verdadero concepto de manía, lo he mirado en la
RAE, y pone que es una preocupación capricosa y extravagante por un tema determinado, es decir, y teniendo como cierta la definición de nuestros académicos, lo que convierte a algo en manía es que sea personal, es decir, única.
Éntonces una manía dejaría de ser manía cuando la inmensa mayoría de las personas la compartiesen, dejaría de ser manía para convertirse en un uso o costumbre, dejaría de ser extravagante porque extravagante es solo lo único e irrepetible ¿No? La verdad es que no tengo ni idea.
Y para concluir(Otra de mis manías podría ser que en una conversación no se mantener un hilo argumental claro y suelo desvariar y desviar el tema haciendo que una conversación conmigo sea un tortuoso devenir hacia la nada sin orden ni concierto) he pensado que como en este blog nos dedicamos a hablar de filosofía me gustaría comentaros que Kant podría haber hecho este meme tranquilamente, y le habría salido mas de mil manías, el chico era mas raro que un perro verde, siempre salía a pasear a la misma hora, por el mismo camino y al mismo ritmo, de hecho, era tal su precisión que sus vecinos le usaban de reloj "mira, kant está saliendo de su casa, son las seis de la tarde", extraño en verdad, cualquier perturbación mínima de su riguroso horario establecido le perturbaba profundamente, una vez una lectura de una obra de Roseau le abstrajo tanto que olvidó su paseo, lo que alertó a sus vecinos, tal era su confianza en su pequeño reloj filosófico.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo diría que una de tus peores manías es la de destruir todas las servilletas de papel que hay a tu alrededor cuando estas tomando café xD besitos pequeño filósofo.

Proyectodefilosofo dijo...

Ah, se me olvidaba esa.
:)