19/12/10

¿Qué hay dentro de un libro? LXI

Por ejemplo, en los boletines de noticias y en los diarios se seguía durante días la historia de una sola criatura secuestrada, arrebatada de su cochecito, tal vez por alguna pobre mujer desafortunada. Centenares de miembros de la policía se dedicaban a rastrear los suburbios y las inmediaciones buscando al niño y a la mujer para castigarla. Luego, la noticia siguiente se refería a la muerte en masa de centenares, millares de y aún millones de personas. Todavía creíamos, queríamos creer, que lo primero, la preocupación por el niño aislado, la necesidad de castigar al criminal individual, aunque para lograrlo se requieran semanas y semanas y la colaboración de centenares de miembros de nuestra abrumada policía, era lo que en verdad daba nuestra imagen. Lo segundo, la catástrofe, era, como habían sido siempre estas noticias para la gente que no se hallaba en la zona amenazada, un accidente lamentable pero menor o, por lo menos no decisivo, que no interrumpía el curso uniforme, el desarrollo de la civilización.

Doris Lessing "Memorias de una superviviente"

1/5/10

1 de Mayo

"El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía"

Karl Marx

Es curioso como  la sociedad occidental entera puede vanagloriarse una y otra vez del espectacular progreso que hemos hecho al tiempo que Marx es cada vez más antiguo y mas actual...

23/4/10

Día del Libro.

Bajo el influjo de tan agradables ilusiones me he pasado medio siglo coleccionando libros. Ellos, inmensamente generosos, no han exigido nada de mí, sino que me han ofrecido todo tipo de revelaciones. «Mi biblioteca —escribió Petrarca a un amigo— no es inculta aunque pertenezca a un inculto.» Como los de Petrarca, mis libros saben infinitamente más que yo y les agradezco que incluso toleren mi presencia. A veces creo abusar de ese privilegio.
El amor a las bibliotecas, como la mayor parte de los amores, hay que aprenderlo. El que entra por primera vez en una habitación hecha de libros no puede saber instintivamente cómo comportarse, qué se espera de él, qué se promete, qué se permite. Puede verse dominado por el horror —a la acumulación o a la magnitud, al silencio, a la admonición burlona de que es mucho lo que ignora, a la vigilancia—, y parte de esa sensación abrumadora puede seguir aferrada a él una vez aprendidos los rituales y las convenciones, una vez cartografiado el territorio, una vez comprobada la actitud amistosa de los nativos.
Con la temeridad de la juventud, mientras mis amigos soñaban con hechos heroicos en el campo de la ingeniería o el derecho, las finanzas o la política nacional, yo soñaba con llegar a ser bibliotecario. La inercia y una mal reprimida afición a los viajes decidieron otra cosa. Hoy, sin embargo, cumplidos los cincuenta y seis años («la edad» —como afirma Dostoyevski en El idiota—, «a la cual puede decirse con razón que comienza la verdadera vida»), he vuelto a ese temprano ideal y, aunque no puedo decir que sea propiamente bibliotecario, vivo entre estanterías cada vez más numerosas cuyos límites comienzan a desdibujarse o a coincidir con los de mi casa.
"


Alberto Manguel. "La biblioteca de noche"

21/4/10

¿Qué dijo? LI

Antonio Gramsci:


" La actual generación tiene una extraña forma de autoconciencia y ejercita sobre sí misma una extraña forma de autocrítica. Tiene conciencia de ser una generación de transición, o mejor aun, cree ser algo así como una mujer encinta: cree estar a punto de dar a luz y espera que le nazca un gran hijo. Se lee a menudo que “se está a la espera de un nuevo Cristóbal Colón que descubrirá una nueva América del arte, de la civilización, de las costumbres”. También se ha escrito que vivimos en una época predantesca: se espera al nuevo Dante que sintetice potentemente lo viejo y lo nuevo y dé a lo nuevo el impulso vital. Este modo de pensar, recurriendo a imágenes míticas tomadas del desarrollo histórico pasado, es muy curioso e interesante para comprender el presente, su vacuidad, su falencia intelectual y moral. Se trata de una de las formas más extravagantes del “juicio de la posteridad”. En realidad, con todas las profesiones de fe espiritualistas y voluntaristas, historicistas y dialécticas, etc., el pensamiento que domina es el evolucionista vulgar, fatalista, positivista. Se podría plantear así la cuestión: toda “bellota” puede pensar en convertirse en encina. Si las bellotas tuvieran una ideología, sería precisamente la de sentirse “grávidas” de encina. Pero en la realidad, el 999 por mil de las bellotas sirven de pasto a los chanchos y a lo sumo, contribuyen a elaborar salchichas y mortadela. "

13/3/10

Fallece Miguel Delibes.

" La voz de Rafa se fue haciendo, progresivamente, más cálida, hasta alcanzar un tono mitinesco:
-Ahora es un problema de opciones, ¿me entiende?
Hay partidos para todos y usted debe votar la opción que más le convenza. Nosotros, por ejemplo. Nosotros aspiramos a redimir el proletariado, al campesino. Mis amigos son los candidatos de una opción, la opción del pueblo, la opción de los pobres, así de fácil.
El señor Cayo le observaba con concentrada atención, como si asistiera a un espectáculo, con una chispita de perplejidad en la mirada. Dijo tímidamente:
-Pero yo no soy pobre.
"

"El disputado voto del señor cayo" Miguel Delibes.




Lástima, las letras pierden a otro de sus caballeros, se están yendo más de los que llegan...

7/3/10

Yo sobreviví a una educación pedagógica.

Con la reforma universitaria de Bolonia y la educación secundaria no se ha parado de oír una ofensiva radical hacia los conocimientos y metodologías tradicionales, señalándolos como artífices últimos del fracaso escolar, el estudiante del futuro, pretenden, ya no puede tomar apuntes ni recibir conocimientos, tiene que contruirlos por sí mismos (¿?) el profesor debe permanecer en silencio y dejar que los alumnos hablen (sobre lo que les de la gana, supongo, cuando dejas que los alumnos hablen de buenas a primeras no se ponen a hablar sobre Matemáticas o Lengua) en fin, una nueva educación centrada en el alumno (¿Y antes donde se centraba?) y cambiar las asignaturas en detrimento de los saberes clásicos para dar una enseñanza del siglo XXI (¿?),
con respecto a este nuevo modelo que se nos va a imponer si o si cito una alternativa propuesta por Rafael Reig en un artículo del diario "Público" " menos pamplinas como Ecología Solidaria, Tolerancia Interactiva o Multiculturalidad Globalizada. Y, por descontado, memorizar mucho: la imaginación no vuela en el vacío y, además, de algún sitio hay que copiar "




Existía un tipo de escuela que probablemente escandalizaría a nuestros queridos pedagogos, se trataba de la escuela de Pitágoras, conocida por prohibir al alumno hablar durante los primeros 5 años de su educación. Desde luego es lo contrario a lo que se pretende hoy en día, aprender " culturalidad globalizada " en una animada charla de colegas.
Hegel, filósofo alemán, no solo no se escandalizó sino que escribió esto sobre el sistema educativo de Pitágoras y que a mi modo de ver no deja de ser útil en nuestra discusión contemporánea sobre educación:


"En general, podemos afirmar que este deber de abstenerse de charlatanerías es condición esencial de toda formación espiritual y de todo aprendizaje; es necesario empezar por saber asimilarse los pensamientos de otros, renunciando de momento a tener ideas propias. Suele decirse que la inteligencia se desarrolla por medio de preguntas, objeciones, respuestas, etc... en realidad, no se desarrolla así, sino que se exterioriza de este modo. La interioridad del hombre se adquiere y desarrolla a través de la formación; por el hecho de que el hombre se atenga silenciosamente a sí mismo, no se empobrecen sus pensamientos ni se amortigua la vivacidad de su espíritu. Lejos de ello, el hombre adquiere de este modo la capacidad de captación y se acostumbra a comprender por qué sus ocurrencias y sus obkeciones no sirven; y al ver cada vez más claramente por qué no sirven, va acostumbrándose a no tenerlas"


Yo relacionaría ese "de algún sitio hay que copiar" de Rafael Reig con el "es necesario empezar por saber asimilarse los pensamientos de otros" de Hegel, a mi modo de ver están hablando de lo mismo, recordando eso que los pedagogos orgullosamente ignoran poniendo en peligro todo el edifico teórico levantado durante siglos para darnos una "educación del siglo XXI"
Por lo menos ahí no se equivocan, nos van a dar una educación del siglo XXI, única y exclusivamente del siglo XXI, ninguna época vio personas tan arrogantes como para cometer esta atrocidad alegremente.