- No tengo claro el cálculo -dijo Dana- . Pero la verdad es que creo que las decisiones cuentan. Cada decisión que tomamos contribuye a nuestro carácter y conforma la clase de persona que somos. Si queremos ser alguien que devuelve el dinero de más a la cajera, las acciones que llevamos a cabo ahora afectan a la probabilidad de llegar o no a ser esa persona.
>>La rama en la que tienes un mal día y te quedas con el dinero de más es una que se bifurca en el pasado: tus acciones ya no pueden afectarla. Pero si actúas con empatía en esta rama, eso es significativo, porque tiene un efecto en las ramas que se separarán en el futuro. Cuanto más a menudo tomemos decisiones basadas en la empatía, menos probable es que tomemos una egoísta en el futuro, ni siquiera en las ramas donde estamos teniendo un mal día.
- Eso suena bien, pero... -Nat pensó en cómo un montón de años actuando de cierta forma podía dejar marcas en el cerebro de una persona, de manera que uno cayese una y otra vez en los mismos errores sin quererlo-. Pero la cuestión era, teniendo en cuenta que sabemos de la existencia de otras ramas, si vale la pena tomar buenas decisiones. Yo creo que sí, sin duda. No somos santos, pero podemos esforzarnos. Cada vez que hacemos algo generoso le damos forma a un yo más susceptible de serlo de nuevo la próxima vez, y eso cuenta.
>> Y no es solo nuestro comportamiento lo que estamos cambiando en esta rama: Lo estamos inoculando a todas nuestras versiones que se separen de nosotros en el futuro. Al volvernos mejores personas, nos aseguramos de que cada vez más ramas divergentes de este punto se pueblen de mejores versiones de nosotros.
"Exhalación (La ansiedad es el vértigo de la libertad)"
Ted Chiang

No hay comentarios:
Publicar un comentario