"Aumentan los impuestos"
"Aumentan los conflictos armados"
"Aumentan los precios"
Esos eran los titulares. Le dio la vuelta. Detrás había un editorial en el que se explicaba por qué las Fuerzas Armadas de la Tierra se habían visto obligadas a aniquilar a todos los marcianos.
Algo le hizo clic en la cabeza y la mano se le cerró en un puño muy apretado. Pasó junto a los suyos, tanto hombres como robots. <<¿Qué nos diferencia ahora?>> Se preguntó. La clase trabajadora hacía lo mismo que los robots. Unos y otros llevaban y repartían cosas a pie o en vehículo. <<Ser un hombre-pensó- ya no es una bendición, ni un orgullo, ni un don. Es ser hermano de las máquinas. Es ser usado y explotado por hombres invisibles con los ojos en los videopostes y las manos en las naves que flotan por encima de todos nosotros, dispuestos a reprimir cualquier oposición. Hasta que un día te das cuenta de como son las cosas y no ves ninguna razón para seguir adelante>>
"Nacido de hombre y mujer y otros relatos espeluznantes"
Richard Matheson
